Intel está profundamente infravalorada porque el mercado sigue mirando su pasado y no su futuro. Durante casi una década fue vista como el gigante que se durmió: perdió el liderazgo en la carrera de los semiconductores, se retrasó en los nodos de fabricación y cedió cuota frente a AMD, Apple y TSMC. Sin embargo, esa narrativa ya no refleja la realidad actual. Bajo el liderazgo de Pat Gelsinger, la compañía ha ejecutado un plan agresivo de recuperación tecnológica —los “5 nodos en 4 años”— que culmina en 2025 con el proceso Intel 18A, validado por el propio gobierno de EE.UU. y por clientes como Amazon, Qualcomm y Microsoft. Esto marca el regreso de Intel al grupo de punta en la fabricación avanzada, una posición que el mercado todavía no ha reconocido en su valoración.
El componente más subestimado de Intel es su división de fundición, Intel Foundry Services (IFS). Mientras TSMC es valorada en más de 600 mil millones de dólares, el mercado prácticamente asigna cero valor a IFS, a pesar de que tiene asegurados contratos para los próximos años y apoyo directo de la CHIPS Act. Si esta división logra apenas un 10% del mercado occidental de fundición avanzada, podría valer por sí sola entre 80 y 100 mil millones de dólares, cuando la capitalización total de Intel ronda los 150 mil millones. Esto significa que el resto de sus operaciones —desde PCs hasta servidores— están siendo valoradas como si fueran marginalmente rentables, lo cual es incorrecto.
La narrativa dominante también ignora el papel de Intel en la ola de inteligencia artificial. Aunque el mercado asocia IA casi exclusivamente con NVIDIA, más del 70% del cómputo de inferencia y edge se realiza todavía en CPU, un segmento donde Intel sigue siendo líder. Su chip Gaudi3 ya compite en rendimiento con las GPU de NVIDIA a una fracción del costo, y sus nuevas generaciones de procesadores (como Panther Lake, previsto para 2026) integrarán capacidades de IA directamente en los chips de consumo, abriendo la puerta a una adopción masiva. Si logra capturar tan solo un 5% del mercado total de hardware de IA, sus ingresos podrían crecer a tasas de doble dígito anual.
Financieramente, Intel ya superó su punto más bajo: conserva más de 25 mil millones en efectivo, sus márgenes brutos se están recuperando (del 38% al 44%), el gasto de capital alcanzó su pico en 2024 y su flujo de caja libre volverá a ser positivo a partir de 2025. Además, ha reanudado dividendos sostenibles, señal de confianza en su estabilidad. Pese a esto, sus múltiplos reflejan una visión excesivamente pesimista: cotiza con un P/E forward cercano a 11x frente al promedio del sector de 25x. Si el mercado empieza a valorarla con criterios similares a los de TSMC o AMD, el precio objetivo justo debería situarse entre 65 y 75 dólares por acción, lo que implica un potencial de revalorización superior al 80%.
Intel está siendo tratada como una empresa del pasado cuando en realidad está reconstruyendo el futuro del cómputo. Está recuperando su liderazgo tecnológico, expandiendo su modelo de negocio hacia la fabricación para terceros, integrando la inteligencia artificial en todos sus productos y posicionándose estratégicamente como el pilar industrial de la soberanía tecnológica estadounidense. En síntesis, Intel no está quebrada, está infravalorada; y cuando el mercado entienda el alcance de su transformación, su precio reflejará la magnitud del renacimiento que ya está en marcha.
Have other thoughts on Intel?
Create your own narrative on this stock, and estimate its Fair Value using our Valuator tool.
Create NarrativeHow well do narratives help inform your perspective?
Disclaimer
The user diego__006 has a position in NasdaqGS:INTC. Simply Wall St has no position in any of the companies mentioned. Simply Wall St may provide the securities issuer or related entities with website advertising services for a fee, on an arm's length basis. These relationships have no impact on the way we conduct our business, the content we host, or how our content is served to users. The author of this narrative is not affiliated with, nor authorised by Simply Wall St as a sub-authorised representative. This narrative is general in nature and explores scenarios and estimates created by the author. The narrative does not reflect the opinions of Simply Wall St, and the views expressed are the opinion of the author alone, acting on their own behalf. These scenarios are not indicative of the company's future performance and are exploratory in the ideas they cover. The fair value estimates are estimations only, and does not constitute a recommendation to buy or sell any stock, and they do not take account of your objectives, or your financial situation. Note that the author's analysis may not factor in the latest price-sensitive company announcements or qualitative material.


